Por Carolina Urbano / @caro_urbano

 

La Sala Telefónica del Centro Cultural Roberto Cantoral albergó la gran final del concurso Yamaha Electone que mostró el talento de 17 finalistas de la República Mexicana. Allí mostraron su dominio y nivel interpretativo de piezas clásicas y populares valiéndose del instrumento que la casa nipona desarrolló como herramienta pedagógica en 1959 –también conocido como Electone Stagea– y que hoy, gracias a su constante actualización, se ha convertido en una herramienta ideal para instrumentar y ejecutar obras musicales de cualquier estilo.

El jurado lo conformó el maestro Héctor Islas (Director Musical del Departamento de Difusión Musical de Yamaha de México), Arturo Sánchez Guzzi (Coordinador musical del área de Electone y Clavinova), Guadalupe Villar (maestra de Estrellita y JOC de Yamaha y ex-subdirectora académica de la Escuela Superior de Música), Melissa Pastén (pianista egresada de la UNAM) y Francisco Cortez Álvarez (compositor graduado de la Escuela Nacional de Música y ganador del premio de composición Jacob Druckman y el premio ASCAP Morton Gould).

El concurso estuvo dividido en tres etapas, tomando el escenario conforme a la edad de los participantes; primero los de la categoría infantil (niños de máximo nueve años de edad), posteriormente la juvenil (púberes de diez a 14 años) y cerrando los adultos (jóvenes de 15 a 29 años). Cada ejecutante fue evaluado considerando interpretación, originalidad y arreglo, así cómo registración del Electone, proyección escénica y dificultad técnica de la pieza, expuso Arturo Guzzi.

Un referente en vivo

Mientras el público en general, concursantes con sus familiares y amigos aguardaban los resultados emitidos por el jurado, se dio la actuación especial de Yoshihiro Andoh, ejecutante de Electone nacido en la Prefectura de Aichi, quien comenzó sus estudios en el singular órgano a los seis años para complementarlos con estudios de piano. Graduado del Kunitachi College of Music, ha editado cuatro discos en solitario y hecho la música del drama histórico “Nohjime” (Lady Noh. Protagonizada por Arisa Mizuki), producido por la cadena de televisión Asahi, lo que le valió el reconocimiento, no sólo como músico, sino también como compositor.

Así, Yoshihiro que fue el primer lugar del Concurso Internacional de Electone del año 1996; dio un recital con composiciones propias –entre ellas las de su disco Mindscape-, dando así puntual demostración de los alcances del instrumento que le ha llevado a visitar Corea, Taiwan, Hong Kong, Singapur, Malasia y Tailandia. Recientemente ha ampliado su actividad al colaborar con artistas compatriotas de renombre internacional como Tomo Yamaguchi (percusión) e Iwao Furusawa (violinista).

Los ganadores 

Tras concluir la participación especial de Andoh, el maestro Héctor Islas tomó la palabra y reveló a los ganadores, no sin antres destacar la importancia que tiene ir incrementando el nivel para que los alumnos vayan participando con composiciones y/o arreglos propios y así hacer un mejor papel en la continuación de este concurso que les llevará al Asia Pacific Electone Festival en Tailandia.

Sofía Guadalupe Ayala Hernández, originaria de Morelia fue la ganadora de la categoría infantil interpretando “La Comparsita” de Gerardo M. Rodríguez; en juvenil y adultos, Aleksander Sánchez Jurek de la Ciudad de México con una pieza de su propia autoría “Midnight Express Cruise” y Ricardo Tovar Rivadeneyra de Mérida con “Tobira” del compositor Yoshihiro Andoh, se hicieron merecedores al pase directo para al Asia Pacific Electone Festival.

“Me siento muy feliz y orgulloso tanto de mi papá como de mí porque esta pieza la empecé a componer con él en julio del 2012”, expresó radiante Aleksander Sánchez Jurek quien desde los cuatro años se ha involucrado con la música; al tiempo que Ricardo Tovar Rivadeneyra se dijo feliz y motivado por el reconocimiento: “Me encuentro en una de las etapas más importantes de mi vida y me siento con una gran responsabilidad pues debo dar un gran papel en Tailandia y buscar representar de la mejor manera a nuestro país. Este concurso me deja una gran alegría en mi vida y me permite ver los resultados de un arduo trabajo, además de valorar los aspectos que debo depurar para seguir mejorando.”

Así concluyó un evento que vuelve a mostrarnos el valor que tiene impulsar el talento haciéndoles exponer su arte en conciertos y concursos, lo que trae como beneficio elevar el nivel musical de niños y jóvenes mexicanos, inculcándoles un ambiente de competitividad sano que incorpora la convivencia con músicos profesionales que han dejado su arte en los principals recintos del mundo.

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