Hombre de tambores, fundador de la banda Fourplay y productor, Harvey Mason grabó su nombre junto al de los grandes jazzistas. Primera opción de directores musicales, participa en más discos de oro y platino que ningún otro baterista del género. Mancuerna con baquetas de compositores inspirados, como lo son Bob James, Herbie Hancock o George Benson, el veterano también ha sincopado en el soundtrack de unas 150 películas.

Maestro de generaciones y padre de Harvey Mason Jr, el artista detrás del redoble será uno de los protagonistas en las Masterclass de sound:check Xpo 2018. El baterista conversó con nosotros acerca de su formación, la época clásica bajo la tutela de Vic Firth, su relación con el metrónomo y los temas que abordará durante su participación en la fiesta de la industria.

PRIMERO QUE NADA “Realmente disfruto tocar con metrónomo porque para mí resultó muy sencillo adaptarme. No fue de que tuviera que practicar tanto: naturalmente pude seguir el clic”.

Una gran familia

“Mamá cantaba en la iglesia. Yo tenía siete hermanos y todos tocábamos algún instrumento. Mi padre, aunque no estaba muy presente, ejecutaba la batería en una banda del ejército pero nada más. No era profesional: el único que se convirtió en músico profesional fui yo”, Harvey ilustra; “desde muy pequeño, simplemente me iba gateando por ahí, tocando durante mucho tiempo con cucharas en el piso; pegándole a cajas de cartón y tratando de hacerle al artista. Mamá comenzó a mostrarle a la gente mientras yo pegaba en el suelo: ¡mira, mira, puede tocar la batería!”.

El llamado del cuero. “Tuve una tendencia natural a tocar la batería y cuando entré al segundo grado, los maestros del colegio llegaron a la clase de música con varios instrumentos y nos preguntaron si a alguien le interesaba tocar alguno en especial”, sonríe Mason; “les dije: ¡yo quiero batería! De modo que empecé a tomar lecciones de tambor. El maestro reconoció que tenía cierto talento y me motivó a seguir. Eso fue todo. Empecé a tocar en la sección de percusiones de la orquesta. Continué igual hasta que a los 13 años, me pasé a la batería”, recuerda; “porque el baterista de planta estaba enfermo y no podía ir. Así que me pidieron sustituirlo. Yo lo había estado observando tocar y deseaba ocupar su sitio. Por eso fue que terminé actuando en ese concierto. Un par de músicos de sesión me escucharon y comenzaron a llamarme para hacer trabajitos. Así fue como pasó”.

La vida entre cristales. “Desde que empecé a grabar, sentí que tenía una buena idea del tempo; pero en aquella época no se acostumbraba seguir un clic. De manera que desde el principio, manejaba el ritmo a base de instinto; incluso en la música para cine”, el experto hace historia; “a principios de los años setenta comencé a trabajar en películas pero no usaban ningún clic: tenían un sistema llamado streamers. Solían poner la imagen y debías acentuar ciertos momentos. Sencillamente, se trataba de tocar y el director iba señalando las entradas, más rápido o más lento”, dice marcando distancia; “posteriormente, desarrollaron el clic y para mí, fue muy natural. Adoro tocar con él y cuando imparto una master class, uno de mis asistentes va eliminando (o muteando) el clic. De manera que lo hace desaparecer y regresar durante algunos cuartos, un par de medidas o tres y cuatro compases. Así empiezas a ganar una gran confianza y tocar mejor con el clic. Con este sistema, se aprende muy bien”.

HARVEY MANSON I: LA DINASTÍA HA COMENZADO
Batería: Canopus Drums Ash Series • (01) Bombo 18” • (01) Tarola Harvey Mason Signature 14×5 1/2” (birch/walnut) • (02) Toms 10 y 12” • (01) Tom de Piso 14” Platillos: Murat Diril • (02) Artistic Black Sea Hi Hats 13” • (01) Renaissance Dark Crash 19” • (01) Renaissancee Light Ride 20” • (01) Artistic Mosaic Crash 20” • (01) Renaissance Dark Ride 22” • (01) Artistic Arena Ride 22” Baquetas: Vic Firth • Harvey Mason Signature • Harvey Mason The Chameleon Parches: Remo Pedales: Drum Workshop Banco: Roc N Soc

El Efecto Mason

“La confianza es lo más importante para seguir al metrónomo y nunca hay que entrar en pánico”, aconseja Harvey; “tal vez puedas salirte de tempo un momento pero sabes cómo regresar gradualmente. Sabes que la música respira; así que lo mejor es dejarla respirar naturalmente y regresar al clic (en tanto todos los demás músicos permanezcan juntos) ya que tocar con metrónomo se trata de tener confianza”, expone; “para mí, siempre fue algo natural y siempre he visto al clic como un amigo. Lo disfruto porque me quita la presión de tener que ser perfecto. Mucha gente prefiere grabar con él y se ha convertido en una gran herramienta de apoyo”.

Pulso infinito. “Durante mis años de formación estuve siguiendo baterías electrónicas o escuchando señales externas y, de algún modo, cantando las métricas. Siempre le puse mucha atención a ese tema y creo que por naturaleza, tengo una especie de reloj interno”, Mason reflexiona; “cuando empecé a trabajar en estudios, no se acostumbraba grabar con clic: todo era natural; incluso en los comerciales: simplemente marcaban la cuenta, con eso establecían el tempo de los siguientes 30 segundos y nosotros, sencillamente tocábamos”, analiza; “más adelante (cuando quisieron ser más precisos) comenzaron a introducir el metrónomo pero cuando yo empecé, no había nada de eso”.

SIMPLEMENTE EMOCIONANTE “No siento que la música sea tan diferente, con respecto a la época en la que empecé a tocar. Sólo que, ahora, hay mucho más material que interpretar y otras tendencias están sucediendo. Yo únicamente trato de involucrarme con nuevos músicos: los jóvenes que están llevando a cabo sus ideas”.

Al ritmo de las estrellas. “La mayor parte del tiempo, cuando voy a una sesión de estudio, trato de hacer feliz al artista y si este tiene una idea de lo que quiere que toque, voy a intentarlo”, el baterista toma distancia; “otras veces, les sugiero alguna idea con algún elemento nuevo, fresco y excitante. En ocasiones, la música ya está escrita y sólo trato de interpretarla adecuadamente”, hace pausa; “de repente, uno debe sacrificarse; pero una de las principales causas por las que haces feliz a un artista es porque eres creativo. Ese es nuestro trabajo. Esa es mi meta: tocar algo que logre hacer sus sueños realidad”.

La canción se queda igual

“Creo que la música sigue evolucionando y cada vez hay más y más. Yo crecí tocando música country; tocando sets de los Beach Boys, jazz, R&B y tuve una banda de pop en la escuela. Adoro toda clase de géneros, así como la música clásica”, sus ojos brillan; “disfruto todos los estilos, traté de convertirme en músico de estudio y fue lo que hice durante más de 20 años; porque en esa época, me negué hacer giras: solamente trabajaba en estudios. Ese fue mi régimen”.

De ideas fijas. “Cada vez que aparece una nueva forma de tocar, trato de aprenderla, de escuchar a los jóvenes, de siempre experimentar; mi búsqueda es por lo nuevo, todo el tiempo, algo fresco para poder tocarlo. Sigue siendo música y simplemente, la adoro”, Harvey se anima; “para mí, sólo es música. Es como lo veo: sigue siendo fascinante y cada vez hay más cosas nuevas para seguir tocando”, define; “sencillamente, estoy tratando de hacer música en la batería… y que sea algo interesante de escuchar”.

La esencia, en cada golpe. “Estoy más motivado por la música que por los tambores. Adoro la música más que a la batería y siempre estoy buscando encontrar música en la batería”, dice Mason ligando la idea; “pienso armónica, melódicamente y no tanto en el ritmo. Me dejo inspirar por la música y es lo que impulsa mi manera de tocar. Tal vez esa sea la razón por la que lo mío termina sonando un tanto diferente a lo que hacen otros bateristas”.

DISCOGRAFÍA

SOLISTACON FOURPLAYDVDCON HERBIE HANCOCKCON GEORGE BENSONCON BOB JAMES
• Marching in the Street (Arista,1976) • Earth Mover (Arista,1977) • Funk in a Mason Jar (Arista,1977) • Groovin´You (Arista,1979) • M.V.P. (Arista,1981) • Stone Mason (Atlantic,1982) • Ratamacue (Atlantic,1996) • Trios (Video Arts,2003) • With All My Heart (RCA, 2004) • Changing Partners (Video Arts, 2012) • Chameleon (Concord, 2014)
• Fourplay (Warner Bros, 1991) • Between the Sheets (Warner Bros, 1993) • Elixir (Warner Bros, 1995) • The Best of Fourplay (Warner Bros, 1997) • 4 (Warner Bros, 1998) • Snowbound (Warner Bros, 1999) • Yes, Please (Warner Bros, 2000) • Heartfelt (Bluebird, 2002) • Journey (Bluebird, 2004) • X (Bluebird, 2006) • Energy (Heads Up, 2008) • Let´s Touch the Sky (Heads Up, 2010) • Espirit de Four (Heads Up, 2012) • Silver (Heads Up, 2015)
• An Evening of Four Play: Volumes I and II (Eagle Rock Entertainment, 1994) • Live in Cape Town (Image Entertainment, 2005) • Live at San Javier Jazz Festival (Image Entertainment, 2006)
• Head Hunters (Columbia, 1973) • Man-Child (Columbia, 1975) • Sunlight (Columbia, 1978) • Mr. Hands (Columbia, 1980) • Mr. Funk (Columbia, 1998
• Breezin´ (Warner Bros, 1976) • In Fight (Warner Bros, 1977) • Weekend in LA (Warner Bros, 1978) • Collaboration (Warner Bros, 1987) • Guitar Man (Concord, 2011)
• Two (CTI Records, 1975) • Three (CTI Records, 1976) • BJ4 (CTI Records, 1977) • Heads (Tappan Zee Records, 1977) • In Hi-Fi (Audio Fidelity Records, 2003) • Angels of Shanghai (Tappan Zee Records, 2006)

Próxima escala: sound:check Xpo

“Me emociona mucho la idea de ir a México. Estoy feliz de poder impartir esta master class y ya quiero llegar para conocer a todos los artistas. Espero que me hagan muchas preguntas”, Harvey enlista; “durante mi clínica –la cual lleva por título, “The Chameleon”. Drum Workshop”-, voy a tocar con un par de pistas con los diferentes estilos musicales y luego, vamos hablar del sonido; de cómo tocar en favor de éste y de las grabaciones: las técnicas involucradas en la producción y un vistazo general sobre las cosas que pienso que los bateristas pueden hacer para sonar mejor”, continua; “daremos un repaso a la importancia del solfeo, alguna técnica para agilizar la lectura a primera vista y sobre el equipo que uso”.

EL VIEJO ESTE. “Probablemente, Harvey Mason sea el baterista más influyente y con más grabaciones en su género. La primera vez que me di cuenta de esto, fue en su época con los Head Hunters de Herbie Hancock, donde patentó un ritmo que todos los baterías aprendieron. Harvey es un ejecutante muy musical, creativo e innovador. De modo que, lo que obtienes de Harvey es muy especial”. Nathan East

Diseñador de baquetas. “Tal vez no lo sepan pero me gradué del New England Conservatory of Music de Boston y mi maestro fue Vic Firth”, aclara; “yo no estudié batería, propiamente, sino que continué mis estudios en música clásica tocando los timbales y toda clase de percusión; preparándome para ingresar en una orquesta pero sabía que quería ser músico de estudio y lo importante que era perfeccionar mi técnica de timbal. Me preparé con Vic (uno de los maestros más grandes del mundo) y cuando estuve con él, ya hacía baquetas para percusión clásica, borlas de timbal y era muy famoso”, señala; “pero entonces, él comenzó hacer baquetas para batería (a la que le llamaba dance drums) y durante aquél tiempo, me fabricaba un par, me lo daba para ir a tocar y más tarde, yo le daba mi opinión”.

Espíritus en la madera. “Yo estuve desde que Vic comenzó a hacer esas baquetas y el proceso seguía siendo: prestarme un par, ir a tocar y de regreso, darle mis opiniones. Le decía: bueno, esta parece ser un poco delgada o le podemos cambiar la punta o me gustaría que fuera más larga… o más corta”, insiste Mason; “el diseño era trabajar en ambas direcciones y Vic era excelente en conseguir lo que más me gustaba. Finalmente, tuvimos dos modelos que todavía utilizo”, mira al pasado; “terminando el proceso de diseño y cuando Vic decidió que era tiempo de venderlas con los consejos de Steve Gadd y míos, acordamos que ambos seríamos sus primeros patrocinados”.

La partida de un grande. “Como saben, desafortunadamente Vic se nos adelantó”, lamenta sincero; “de verdad, pienso que Vic fue un innovador; en aquél entonces fue muy divertido colaborar con él y que por él, aprendí mucho sobre la fabricación de baquetas”.

Los misterios de la mezcla

“Como productor, pienso que tu trabajo también se trata de sacar lo mejor del artista. En ocasiones, el artista no tiene determinados conocimientos y debe estar abierto a hacer algunos cambios. Te das cuenta de esto, desde que empiezas a trabajar con él”, Harvey profundiza; “si mantienes una postura respetuosa, entonces el artista te permitirá moldear su música y tal vez, llevarla al siguiente nivel. Estoy seguro que actualmente, la mayoría de los artistas contratan (o trabajan) con un productor que respetan. De forma que le dejan reformar su música y hasta cambiarla un poco”, describe; “generalmente, te escuchan, van a entender y se dan cuenta cuando debes agregar o quitar algo; pero antes, debes dejarlos ir por el camino que quieren y después, mostrarles un enfoque distinto. Con suerte, apreciarán lo que les muestras”.

Aquellos del tambor, buenos realizadores. “Creo que los bateristas pueden llegar a producir muy bien porque los que son verdaderamente buenos, están acostumbrados a escuchar lo que los demás músicos están tocando y, de cierto modo, mantienen el todo unido”, concluye Harvey Mason; “es como si manejaran un autobús: son capaces de llevar la música por esta dirección o por ese otro camino; una especie de directores. Los bateristas son escuchas únicos, talentosos y muy especiales; lo que los convierte en grandes productores”.

Harvey Mason I: la Dinastía ha comenzado.

LOS CUATRO MAGNÍFICOS
En 1991, Harvey integró con otros tres músicos consagrados, Bob James (teclados), Lee Ritenour (guitarras) y Nathan East (bajo) el cuarteto Fourplay, considerados por la crítica como el “fab-four del soft jazz”. Su primera grabación vendió más de un millón de copias y se mantuvo 33 semanas en las listas de popularidad; pero la banda no solamente es notable en cifras: su cálido sonido R&B, arreglos sensatos e impecable ejecución sentaron el tono para lo que en el resto de los años noventa se conocería como Jazz Contemporáneo Comercial. “Between the Sheets” (Warner Bros, 1993), la segunda producción del fab-four fue nominada al Premio Grammy y “Elixir”, su tercera placa, se sostuvo en las listas durante 90 semanas. Con la participación de figuras como Larry Carlton y Chuck Loeb, el sonido de Fourplay continuó influyente hasta nuestros días. Hace tres años, la agrupación celebró sus 25 años de éxitos, lanzando “Silver” (Heads Up, 2015). Un recordatorio de que la buena música, nunca pasa de moda. Favoritos de las emisoras en FM y los centros nocturnos más sofisticados. Mason desarrolló con Fourplay un estilo único de tocar la batería, conquistando un territorio virgen; ubicado entre la barroca complejidad de Lenny White (Return to Forever) y la firme percusión de Steve Gadd. Este nuevo enfoque, conformado por ritmos groovy heredados de su gusto por el Motown y las tarolas caprichosas del electric jazz, lo ubicaron como un intérprete dinámico; lleno de melodía y buen gusto: “Si a la tercera toma de la pieza vuelvo a repetir el mismo acompañamiento, me empiezo a sentir como una máquina de ritmos”, sostiene Harvey.

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