Fanko suena a onda funky con sonidos mexicanos y africanos. Nuestras letras poseen un sentido de alta vibración porque la nuestra es música positiva”. Jaffo tiene claro cuál es el perfil estético y filosófico que posee el grupo que comanda: Fanko (completado por Chemín y Tiburón, con la ayuda de Marién, David, Nacho, Ricardo y Cristian). Pero, ¿a qué se refiere el vocalista cuando habla de sonidos positivos y de alta vibración? Él mismo contesta: “Lo que pasa es que hacemos algo que llamamos música-medicina; es decir, música que puede ser usada para generar acciones positivas. Buscamos irnos hacia la resonancia del amor porque los seres humanos actuamos con dos resonancias, la del amor y la del miedo, entonces en Fanko invitamos a reflexionar, a viajar dentro de nosotros mismos para así expandirnos con la alta vibración que nos conecta a todos los seres”.

Y esa alta vibración a la que aludes, ¿es festiva?

“Pues, sí. Hacemos música para bailar y cantar, porque así es como se activa la vibración positiva, pero hay un mensaje más profundo tras esto. Nuestras canciones son historias que comienzan en la oscuridad hasta que de pronto se encuentran con una luz que lleva a la transformación. Finalmente trazamos la historia de toda una comunidad -la nuestra- donde todos, tanto los escuchas como nosotros los músicos, de alguna u otra manera integramos Fanko”.

Están trabajando en un disco, poco a poco, titulado Un cuento fantástico. Habla de él.

“Lo estamos grabando con la colaboración de Jorge “Chiquis” Amaro. A la fecha tenemos seis canciones en plataformas digitales, la mitad del cuento. El resto del relato estará completo para diciembre. Queremos mostrar estas canciones poco a poco debido a que buscamos darle un poder de consciencia a nuestra música, generar una tribu que, consideramos, puede crecer poco a poco, conforme las canciones vayan viendo la luz”.

¿De dónde les viene este ánimo tribal, esas ganas por generar consciencia hombro con hombro? 

“Traemos la onda de retomar nuestras raíces. Estamos muy allegados a la mal llamada cultura de los huicholes que habita en la urbe, por ejemplo. Esa gente nos ha impulsado a compartir su filosofía, su forma de vivir, y nos ha ayudado a aclarar cuál es el punto donde nos encontramos como especie, a entrever que la naturaleza nos está llamando, invitándonos a hacernos uno. Además, en nuestros temas nos gusta hablar de los migrantes; ahora que suena tanto eso de que Trump quiere construir muros, nosotros creemos que hay que ser incluyentes y humanos porque todos somos migrantes, migrar es un derecho de vida”.

¿Cómo hacen para enarbolar tales discursos sin caer en el panfleto?

“Es que no estamos fingiendo, nosotros somos así. Acabamos de tocar en un penal de Guadalajara porque nos gusta estar cerca de personas cuya cotidianeidad les resulta difícil. Nos hicimos amigos de algunos huicholes de modo natural, y es como compañeros que nos ayudamos día a día. Todo esto lo hacemos con mucho respeto y ganas, estamos con la camiseta bien puesta, listos para proponer un mensaje nuevo de ayuda y cooperación. Todos están invitados a subirse a la nave”.

Tomando en cuenta todo este trasfondo que has desmenuzado, ¿hay espacio para un grupo como Fanko en la escena musical del país?

“La gente está abierta, dispuesta a encontrar propuestas innovadoras para sumarse a ellas. Nosotros defendemos nuestra independencia, si queremos que una canción dure siete minutos, así va a ser; afortunadamente no tenemos una disquera detrás diciéndonos que eso es imposible. No queremos que nos manejen como un producto, buscamos sembrar una semilla, tocar por todos lados, que sepan que estamos conectados, que la gente escuche cómo suena una trompeta frente a frente; en cada tocada que damos estamos invitando a la danza, la consciencia y la libertad. Nos ha funcionado ser perseverantes y disciplinados, ensayar duro ha dado frutos. Pensamos que el corazón debe latir a mil por hora para hacer esto y eso hacemos; los de Fanko vivimos al cien por ciento de la música, nos las hemos ingeniado para conseguirlo, todo con tal de que ésta nos siga dando alegría. ¿Qué hay pocas oportunidades? Quizá. No queda más que tomarlas todas”.

Related Posts