Unos días antes de la sound:check Xpo en su edición XV, tuvimos el gusto de conversar con uno de sus grandes protagonistas: el ídolo baterista Kenny Aronoff, quien nos habló acerca de su infancia detrás de una tarola, la carrera que desarrolló en la escuela clásica, sus éxitos en el rock y sobre los temas que abarcará su participación en las masterclass.

Su vida ya no fue la misma. Kenny comenzó por relatarnos aquél momento mágico, cuando solo tenía 11 años y vio a los Beatles en el Show de Ed Sullivan. “Millones de personas en América vieron ese programa. Eso cambió mi vida”, sonríe; “porque cuando yo empezaba tocar, no había nada en la TV (esto fue el 9 de febrero de 1964) estábamos mirando el show, estaba verdaderamente emocionado y voltee a decirle a mamá: quiero tocar con los Beatles y ella me contestó que, si de verás deseaba eso, ella les llamaría”, recuerda; “pero por supuesto que eso nunca ocurrió. Una razón muy importante por la cual no pude entrar a la banda (después de verlos en TV) es que yo apenas tenía 11”.

Dos años después. “Cuando éramos muy jóvenes, mi hermano gemelo y yo empezamos nuestro propio grupo rock´n´roll: él tocaba la flauta y el piano eléctrico. Al principio, yo no tenía una batería, ni podía costearme una, ni mis padres tampoco y todo lo que pude comprar fue una tarola (con un platillo) y los que ejecutaba de pie”, nos muestra Aronoff; “así que nada más tenía: tarola, platillo y solía pararme al tocar; pero cuando llegó la Navidad, conseguí un bombo y para mi cumpleaños, compré un tom de piso. No fue sino hasta que obtuve un empleo, que pude hacer suficiente dinero como para comprarme partes de batería”, lamenta; “pero después, mi hermano lo dejó y se fue; para graduarse de doctor”.

¿Cómo llegó a tocar con los Beatles?

Cinco décadas después de La Noche que Cambió América, el ya señor Aronoff compartió las tablas con Paul McCartney y Ringo Starr, celebrando el histórico acontecimiento de febrero del 64.“50 años después, toqué con los dos Beatles sobrevivientes, en Los Ángeles; durante un gran show con el que celebraban el Aniversario de los Beatles en TV”, Kenny disfruta el momento; “de manera que: los vi por la tele cuando tenía 11 y 50 años después, estaba tocando con ellos en un show de TV, festejando y honrándolos por aquél programa de 1964; cuando apenas tenía 11”.

Inscrito en las baquetas. “Yo le digo a la gente que los sueños se realizan pero no por accidente. Puede que sucedan, si trabajas muy duro, con cierta disciplina y haces que pasen. De forma que, cuando necesitaron a un baterista para ese show, yo era el indicado y me hicieron el llamado”, comparte; “el mensaje es: trabajar duro, con disciplina, es la única manera de volverse exitoso. Por eso siempre hablo de disciplina personal y trabajo duro, una y otra vez. Fue lo que me ha hecho exitoso durante 50 años y lo más importante: mantenerme exitoso”.

Originario de Albany (Nueva York), Kenny pasó sus primeros años en Stockbridge, un pueblito de Massachusetts donde acudió durante un año a la Berkshire Country Day School. “Yo empecé como autodidacta y más adelante, fui tomando algunas lecciones; pero en si, nadie me enseñó a tocar la batería: todo era la práctica. El aprendizaje, práctico. Todo era muy emocionante”, Aronoff boceta al aire; “pero no fue sino hasta que cumplí 15, fue cuando empecé a tomar clases con Arthur Kress, el percusionista de la Boston Symphony Orchestra y fue porque la B.S.O. estuvo en un festival (a 3 millas de mi casa) en Western Massachusetts. Un conocido lugar, llamado Tanglewood”.

Cuando tenga 18

Aquél verano. “Yo practicaba 8 horas diarias de timbales, marimba, tarola de orquesta, batería y de todo ¡8 horas! Y me prometí que sería muy bueno en la universidad”, admite Kenny; “no sentí que estuviera bien entrenado porque estando en la preparatoria, nunca pertenecí a la banda del medio tiempo, ni estaba en el grupo de conciertos, ni en ningún programa de música; debido a que era un tonto y pensaba: ¿porqué voy hacer eso, si estoy en un grupo de rock? Porque un baterista, quiere tocar en una batería y no, con los instrumentos de percusión que utilizan en la música clásica”, vuelve en el tiempo; “y también (en parte) porque estaba inscrito a varios deportes como el futbol soccer y el atletismo campo traviesa”.

Al año siguiente, Kenny fue a inscribirse en la Universidad de Massachusetts, donde estuvo 12 meses y entre 1972-76, acudió a la Universidad de Música de Indiana, en la que afinó sus conocimientos clásicos, guiado por el maestro percusionista George Gaber. “Fui cuatro años a la Indiana University School que entonces, era la No.1 en música clásica”, revela; “y toda la percusión que utilizaba era de la Orquesta Sinfónica”.

No pasó tanto tiempo, cuando el joven Kenny acudiría la Aspen School of Music; un proyecto cultural regido por la prestigiada Juilliard School, de Nueva York. “Estuve un año y pasé el siguiente verano estudiando en Tanglewood”, plantea; “me llevó cuatro audiciones para que me aceptaran en Tanglewood (ellos seguían ligados a la Orquesta Sinfónica de Boston) ahí, estudié con Vic Firth y trabajé para grandes directores; como Aaron Copeland, Leonard Bernstein y Arthur Fiedler. Con ellos obtuve muy buen entrenamiento clásico”, mide distancias; “eventualmente, me ofrecieron trabajo en un par de orquestas sinfónicas”.

Tras graduarse en 1976

El percusionista recibió propuestas para tocar con la Orquesta Sinfónica de Jerusalén y la Sinfónica de Quito, en Ecuador. “Pero de corazón, decidí que todavía quería estar con los Beatles”, hace memoria; “de modo que regresé a casa, empecé a estudiar con Alan Dawson (de la Berklee School of Music) y con un famoso baterista de sesión, llamado Gary Chester; quién escribió el libro New Breed”, detalla; “en ese entonces, estaba estudiando con ambos maestros y practicando ocho horas diarias en casa; tratando de asimilar todo el material”.

Pasó otro año.”Todos los días estuve estudiando y luego, me fui a Indiana; para empezar una banda, hacer discos y volverme famoso”, contrasta Aronoff; “pero nada de eso ocurrió con aquél grupo y, cuándo estaba punto de volver a Nueva York para intentar hacerla allá, escuché sobre este artista del rock´n´roll llamado John Mellencamp. Audicioné, obtuve el trabajo y ese fue mi gran golpe”.

Llegaba 1980. Kenny volvía a sus raíces en el rock´n´roll y había sido contratado por el popular John Courgar Mellencamp, con quién grabaría 10 discos y se presentaría en vivo durante 17 fructíferos años. Hoy en día, la agenda del maestro tiene fechas de estudio con grandes figuras de la FM, como Stevie Nicks, Alanis Morissette, Betty Moon, Bonnie Raitt, Gladys Knight, Patti LaBelle, Ray Charles, Jon Bon Jovi, Johnny Cash, Joe Cocker, Alice Cooper, Rod Stewart o Willie Nelson.

Trabajador del metrónomo

“Ahora es fácil para mí porque esa ha sido mi labor por muchos años. A estas alturas de mi carrera, tocar con un clic me es muy fácil”, bendice; “porque pienso que es como si fuera otro integrante de la banda. Así trato de escucharlo y si la pieza es rápida, me gusta usar un efecto con sonido de cencerro. En caso de que la pieza fuera lenta, mejor trato de poner el clic marcando notas de 8avo”, advierte; “pero lo más importante al grabar con clic, es primero preguntar si los instrumentos con los que nos estamos guiando, se van a quedar en la toma o serán reemplazados”.

Si las guías desaparecen. “Entonces, interpreto la pieza bien amarrado al clic ya que todos van a regrabar sobre la batería que yo deje”, Kenny toma distancia; “pero si van a permanecer algunos de los instrumentos que estoy escuchando, debo asegurarme que siempre iré bien a tiempo con los otros músicos y todos los instrumentos que vayan a quedarse. Todo el tiempo, trato de tocar junto con ellos, tal vez bajando un poco el nivel del clic y siguiendo más a las guitarras. Debemos ser capaces de controlar bien el tempo”, se muestra seguro; “en resumen: debes hacer que las cosas suenen bien”.

Próxima parada: sound:check Xpo 2017

No es su primera vez en México. “Justo acabo de tocar en Cabo Wabo con Van Halen y varios buenos músicos más”, relata Aronoff; “he estado viniendo a la Ciudad de México desde que tenía 15 años; allá por 1969 y regresé muchas veces, para tocar con John Fogerty, los Smashing Pumpkins y hacer giras de clínicas”.

El tema principal. “Son los Siete Caminos para el Éxito, en la vida y en la carrera profesional; no importa en qué trabajes”, moldea el concepto; ”son siete caminos de cómo lograr ser exitoso y mantenerse con éste en la vida y el trabajo. Son las mismas siete formas que me hicieron tener éxito y seguir con él en el negocio de la música, durante 40 años. Estos consejos le van a servir a cualquiera y a mejorar en lo que sea que haga”, liga la idea; “estaré compartiendo mi visión y también tocaré en vivo”.

Sin importar, que verse sobre un baterista, Aronoff no abusa, ni intenta profundizar en los lenguajes técnicos del oficio o satura al lector de la terminología académica, ni pretende explicar el detalle de cada rudimento o mencionar los Triple Flam-a-Diddles o el One-hand Press Roll, sino que hace hincapié en la visión, la verdad, la pasión, la disciplina, el cuerpo, el espíritu y el honor del artista.

Escribir un libro es difícil

“Me tomó cuatro años terminarlo pero realmente quería hacerlo, aunque no tenía muchos días para dedicarle”, explica Kenny; “la idea era muy sencilla: hablar de mi historia y compartirla con los demás”.

Lleva su tiempo. “Fue mucho trabajo y actualmente, no es fácil que te publiquen”, define; “la mayoría de la gente puede contar su historia en las primeras 20 páginas; pero además, yo quería que Neil escribiera el prólogo porque me conoce como músico, hemos trabajado juntos con la Buddy Rich Big Band, estamos en la música rock, ambos tocamos la batería y pensé que él sería la persona ideal para describir mi modo de ser”, afirma Aronoff; “creo que hizo un gran trabajo”.

Muy efectivo. Autor del libro Sex, Drums & Rock´n´Roll, Kenny no oculta la alegría de conseguir un impacto exitoso (con todo y prólogo de Neil PeartRush) en el que nos narra de buen humor algunas sórdidas anécdotas y vivencias en gira; pero el volumen también muestra su lado pensante y reflexivo, en el que con equilibrio muestra su técnica mental para tocar mejor y habla abiertamente de sus conflictos personales de pareja. Es el artista visto desde todos los ángulos. El volumen llega acompañado de breves comentarios de los personajes famosos que rodearon al hombre de las baquetas Power Play.

¿Quisiera agregar algo más?

“No, estoy bien: esperando llegar a la Ciudad de México porque me encanta ir de visita. Todos, prepárense para el rock´n´roll”, invita para concluir; “será divertido y todavía vienen cosas mejores. Nos vemos en México”.

Dueño de una personalidad que conjuga la fuerza del rock´n´roll con el esmero académico clásico, Kenny Aronoff hoy es una figura central de la batería moderna. Su gran técnica, probada dedicación y versatilidad musical están listas para deleitar a la concurrencia de las masterclass, durante la próxima sound:check Xpo 2017.

Y al volver a su casa en Studio City (California) seguramente responderá al llamado para grabar (o viajar) a donde se necesite de su redoble experto. Así es Kenny: un artista siempre listo: esa es la Ley del que le pega más duro.

Inconfundible.

Batería Tama Violet Sparkle

(01) Bombo 24×16”

(01) Tarola KA145 Trackmaster 5×14”

(01) Tarola Bubinga 6 1/2×14”

(02) Toms 10 y 12”

(02) Toms de Piso 14 y 16”

(01) Iron Cobra Double Pedal (wood beaters)

(01) Iron Cobra Hi Hat Lever Glide

(01) Cable Hat

Platillos Zildjian

(02) New Beat 14” Hi Hats

(02) Master Sound 15” Hi Hats

(01) A Custom Projection 18” Crash

(01) A Custom Projection 19” Crash

(01) K 19” Crash

(01) A Custom Projection 21” Ride

Parches Evans

(01) 24” Black G1 (front)

(01) 24” EQ 4 Clear (beater)

(02) 14” Heavy Weight (top)

(02) 14” Clear 300 (bottom)

(04) 10, 12, 14 y 16” G2 Coated (top)

(04) 10, 12, 14 y 16” G1 Clear (bottom)

Batería Electrónica Yamaha DTX

Percusiones Meinl

Baquetas Vic Firth Kenny Aronoff Power Play Signature

Microfonía Shure

Tarolas Tama Kenny Aronoff

Se trata de rudos modelos con vaso de bronce; pero cada uno hecho con misión sonora diferente. La profundidad de la KA1465 ofrece el tono brillante y redondo del bronce. La tarola KA145 Trackmaster es una gran alternativa para los bateristas Todo Terreno, presentando un timbre cálido, enorme ataque y una amplia gama de afinaciones. La KA154 de 15” de diámetro, tiene un sello grave que nunca se podría obtener con una tarola de 14”.normal. Súmenles unos poderosos hoops metálicos y sientan el poder.

Aronofflogía – curiosidades

  • “Tocar la batería es 100% energía”.
  • El fracaso de su primer grupo, a principios de sus años veintes, curiosamente tuvo un efecto positivo: lo liberó para una audición que le cambiaría la vida: John Mellencamp… y el golpeo de Aronoff se catapultó a la cima de las listas: Jack and Diane, Hurt So Good y Little Pink Houses son solo tres ejemplos.
  • Durante una entrevista, le dijo a Ringo Starr: “tu eres la razón por la cual estoy tocando la batería, la razón por la que estoy en un grupo y por la que decidí ser músico”.
  • Por más de dos décadas, Kenny ha grabado y hecho giras con John Fogerty, cantante fundador de los Creedence Clearwater Revival: “John es uno de los compositores de rock´n´roll más grandes que existen. El acompañar a un artista de ese calibre, tocar sus temas, es como un sueño hecho realidad. Es un gran guitarrista y autor. No puedo creer que siga tocando con él”.
  • En 2004, Aronoff fue el baterista del éxito “My Happy Ending” de Avril Lavigne.
  • 30 de las grabaciones en las que participó ya han sido nominadas al Premio Grammy y durante cinco años consecutivos, fue reconocido como Studio Drummer y Pop Rock Drummer No. 1, por la Modern Drummer Magazine.

A buen compás

Melissa Etheridge. “La adoro; porque es muy amable, una guitarrista increíble, gran escritora de canciones, tiene una voz poderosa y me encanta grabar para ella. Es una gran experiencia y ella hace que todo sea posible”.

Bob Dylan. “Bob es único, especial, muy profundo y serio. No tiene nada que ver con la música comercial. Realmente es una figura muy respetada, tiene mucha experiencia y compone música increíble”.

Carlos Santana. “Es otro artista que crecí escuchando y lo vi en vivo, cuándo todavía era niño. Toqué en algún material de Carlos (que ya había dejado grabado) y me fascinó. Todo lo que tiene que ver con él es fantástico y me encantan sus canciones”.   

Sex, Drums, Rock´n´Roll: the Hardest Hitting Man in Show Business

Autor: Kenny Aronoff

Prólogo: Neil Peart

Editorial: Backbeat Books, 2016

Género: Música, Autobiografía

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