Autodidacta afortunado. De muy joven, Fernando ponía los discos de Weather Report para aprenderlos y luego, poder tocar sobre ellos. Con una idea muy clara de los conceptos del jazz fusión, el inquieto baterista fue forjando una técnica y un estilo propios, únicos e inconfundibles.

Precisión y poder. Fiel admirador del legendario Billy Cobham (Miles Davis y Mahavishnu Orchestra) Toussaint buscó un sonido potente; pero con grandes contraste y control en las dinámicas, siendo capaz de lograr matices imposibles y reduciendo el nivel de presión sonora a registros bajísimos; para entonces, sorprender con algún acento inesperado.

Ritmos complejos

El mexicano utilizó las síncopas entre bombo y tarola como su materia prima. Fue un independentista nato, que liberaba las funciones del platillo como si se tratara de un segundo músico abordo, concentrándose en desplazamientos y notas adelantadas; conceptos avanzados para su época. Inspirado, pronto forjó una personalidad inconfundible; ya sea con Palmera, Aguamala (su último proyecto solista) o al lado de Enrique y Eugenio; en Sacbé.

En sus primeras grabaciones con Sacbé, destacan la técnica de Toussaint para producir un rimshot (golpe de aro) agudo y contundente, así como su agilidad virtuosa para generar acompañamientos en el platillo. Ligero, combinaba a gran velocidad los tiempos de La Clave y La Cáscara, patrones de los ritmos latinos. Esta soltura con el 3-2 a la campana fue la que más adelante lo llevaría viajar con Willie Colón, Claire Fisher, Iván Lins y Michel Colombier

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