Responsable de velar por los intereses patrimoniales de los músicos ejecutantes, la de EJE como Sociedad de Gestión Colectiva de Iniciativa Privada (S.G.C de I.P.) es una tarea que consiste en “recaudar las regalías generadas por medio de ejecución pública de fonogramas y/o videogramas” que de sus afiliados ocurra en foros y establecimientos públicos incluidos espacios como un avión, una tienda departamental o la sala de cine, para lo cual tiene alianzas con otras gestoras de derechos de autor como la Sociedad Mexicana de Productores de Fonogramas, Videogramas y Multimedia, SOMEXFON. 

A la par de esta misión, y ya con una comunidad que supera los 1500 afiliados, la visión de los directivos de EJE implica capacitar y profesionalizar a sus agremiados brindándoles talleres, cursos no sólo para depurar sus aptitudes y talento como instrumentistas, sino también para adiestrarlos en temas de music business y de producción. Así, para cumplir con esto estrenó instalaciones al oriente de la CDMX, dos edificios en los que se han acondicionado un foros, aulas para clases, biblioteca y estudio de grabación donde puede entrar una orquesta completa, además de zonas administrativas de primer nivel. Sobre esto compartió para music:life, su actual presidente, Armando Báez.

Crecer

“Siendo aún Secretario General del Sindicato de Músicos creamos espacios para la escuela y una tienda de instrumentos dentro de las instalaciones, y ya era también presidente de EJE por lo que nos estaba quedando muy pequeño el lugar pues había una demanda de muchos socios y fue cuando nos planteamos buscar un lugar más amplio. Teníamos dos opciones: invertir en una casa o en una oficina pequeña, o bien buscar con el Gobierno Federal en comodato, algún edificio, casa, etcétera. Yo tenía esa inquietud y me acerqué con la directora del INDAABIN (Instituto de Administración y Avalúos de Bienes Nacionales) quien nos atendió de forma muy correcta, entendió la forma en que trabajamos y nos canalizó al área de inmuebles para ver si había alguno que pudiera servirnos”. 

“Yo pedía una zona por el sur de la CDMX pero no había y lo más cercano se encontraba en Ermita, Iztapalapa casi esquina con Eje 3, unos edificios que estaban muy bien pero sólo eran de un piso. Al final cuando conocieron de nuestra intención de tener escuela y estudio de grabación, el foro y demás, nos ofrecieron dos edificios (dos pisos en cada uno) y así fue como decidimos en la Asamblea tomarlos y restaurarlos. Se formó una  comisión especial de socios para que ellos manejaran el recurso y la contratación de todo lo que se iba a hacer y así no tener especulaciones sobre el uso de dinero. El resultado nos tiene muy contentos. Empezamos a operar hace unos meses, ya vamos a cumplir un año”.

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