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Experimentación y búsqueda continua, no se puede pensar en otros conceptos cuando se revisa el trabajo sonoro de Tony Levin, un músico quien por complicidad con otros cazadores sónicos como Peter Gabriel, Robert Fripp, Adrian Belew, Bill Bruford, Mike Portnoy o John Petrucci, ha convertido el rol del bajista en fuente inagotable de invención para el jazz y el rock progresivo. Del por qué hizo del chapman stick la extensión de su creatividad, lo esencial que resultó para su crecimiento como músico sumarse a proyectos como el de King Crimson y Liquid Tension Experiment, y haber experimentado el momento de mayor desarrollo como productor y músico de Bob Ezrin (Pink Floyd, Alice Cooper, Lou Reed) habla el oriundo de Bostón como entremés a la presentación de su proyecto Stick Men, en el que acompañado por Pat Mastelotto (batería) y Michael Bernie (stick) hará del Lunario del Auditorio Nacional las noches del 2 y 3 de marzo, un laboratorio de acordes y melodías que regalarán frescura a las orejas.
Durante mucho tiempo tocaste con un bajo Fender Precision, ¿por qué?
De joven comencé tocando un contrabajo acústico. El primer bajo eléctrico que use fue un Ampeg Baby Bass. Cuando escuché a un músico de jazz usar un Fender, pensé que podría funcionar para mí, así que le pregunté qué modelo era y me dijo que un Precision. Tiempo después, y luego de muchas grabaciones, decidí tocar con un bajo Music Man, porque tiene un sonido similar al Fender, pero más bajo al final, una cualidad que necesitaba para mi música.
¿Cómo conociste a Bob Ezrin y qué aprendiste de él como músico y productor?
He tenido la fortuna de haber trabajado en muchos proyectos con Bob. En la misma grabación lo conocí a él y a Robert Fripp (en el primer disco de Peter Gabriel en 1976), con quienes luego formaría King Crimson a principio de los años ochenta. Bob Ezrin me ha invitado a tocar el bajo para otros discos –con Alice Cooper y Lou Reed-. Luego por petición suya, participé en el álbum Momentary Lapse of Reason, de Pink Floyd.
Sus conocimientos y experiencia como productor son bien conocidas. Tiene una gran sensibilidad para identificar qué necesita del artista y cuál es la mejor manera de llevar éste propósito con la música. También ha sido pionero en el uso de los avances tecnológicos para la grabación, muchos de los métodos y equipo que ocupó se convirtieron en estándar para todos.
Has experimentado mucho con nuevos sonidos tanto con Peter Gabriel como con King Crimson. ¿Cómo llegó el chapman stick a tus manos?
Conseguí uno antes de grabar el primer disco de Peter Gabriel. Había escuchado que era un instrumento inusual porque podía cubrir el rango de un bajo, al igual que el de una guitarra. Así que compré uno para ver si podía ayudar a mi música y aunque lo llevé para la grabación de aquél disco. Después toque el Stick en la primera gira de Peter y sentí que en verdad había encontrado mi propio sonido, lo que quedó plasmado en el álbum Discipline de King Crimson.
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