La noche en Papantla está caliente. Las sienes sudan y un grupo de totonacas, ataviados como su tradición lo indica, recibe a los visitantes a la Zona Arqueológica de El Tajín. Las pirámides brillan y las danzas de Totonacapan se funden con relámpagos, tambores y flautas. “Tajín Vive”, el espectáculo de luz y sonido, tiende el tapete de bienvenida a todos los que estén dispuestos a conocer...